directorIA · Sistema de gestión

Para comercios con una o varias sucursales

Un sistema que mira
lo que vos
no llegás a mirar.

El problema de un comercio no es cargar las facturas. Es que hay plata que se va en silencio —un precio que quedó viejo, un proveedor que aumentó y nadie lo vio, un margen que creías que era otro— y te enterás tarde. Director IA está construido para avisarte antes.

Reservá tu demo Media hora, con tus propios números. Elegís vos el día y la hora.

Factura electrónica con ARCA, notas de crédito y débito, stock, cuenta corriente, remitos, libro IVA digital, contabilidad. Sí, todo eso está. Pero eso lo tiene cualquier sistema, y no es lo que te va a hacer ganar plata. Hablemos de lo otro.

No lo vas a encontrar en otro lado

Lo que hace Director IA y casi ningún sistema más

01

Te avisa si estás vendiendo por debajo de lo que te sale reponer

Casi todos los sistemas calculan el margen contra lo que pagaste la última vez. Si el proveedor aumentó y todavía no repusiste, seguís vendiendo con el margen viejo y no te enterás hasta que vas a comprar. Con inflación, eso es plata que se va sin ruido.

Director IA importa las listas de precios de tus proveedores —del Excel, del PDF, o de una foto de la lista en papel— y compara lo que vendés contra lo que hoy te sale reponerlo. Cuando el margen se te fue abajo, te lo dice, te sugiere el precio nuevo y te recalcula exactamente esos artículos, sin tocar el resto.

Un artículo, números reales
Lo vendés a (con IVA)$ 974.860
Neto, sin IVA$ 805.669
Reponerlo hoy te sale$ 700.000
Margen real15,1 %
02

El margen que ves es el margen que fue

Cuando emitís una venta, el sistema guarda una foto del costo de ese momento. Actualizás los costos en agosto y el margen de marzo sigue siendo el de marzo.

Parece un detalle y no lo es: la mayoría de los sistemas recalculan el margen histórico contra el costo de hoy, así que cada vez que actualizás precios te reescriben el pasado. Y cuando Director IA no puede ser exacto —una venta vieja, un costo que falta cargar— te lo dice, en vez de darte un número lindo y falso.

03

Mercado Libre deja de ser una isla

Integrarse con Mercado Libre lo dice medio mundo. Lo que casi nadie hace es meter esa venta en el mismo circuito que el resto: en la mayoría de los sistemas te queda en una pantalla aparte, y la carga a mano vuelve igual.

Acá la venta entra como un pedido tuyo, con tu numeración, y de ahí sigue el camino de siempre — remito, factura, cuenta corriente, contabilidad. Con el precio exacto que pagó el comprador, no el de tu lista. Y el stock viaja al revés: lo que vendés en el mostrador baja en Mercado Libre antes de que alguien te compre la última que ya no tenés.

Y lo que a fin de mes más duele: te muestra cuánto te va a depositar Mercado Pago, no cuánto vendiste. Son cosas bien distintas.

Una venta real, entrando al sistema
El comprador pagó$ 49.900
Comisión de Mercado Libre− $ 7.984
Te van a depositar$ 41.916
04

Se da cuenta cuando el proveedor te cobra fuera de su propia lista

El sistema compara tres cosas: la lista del proveedor, lo que pediste en la orden de compra y lo que te facturó. Cada diferencia significa algo distinto, y una de ellas no la ve nadie.

Si el que cargó la orden copió mal el precio y el proveedor factura ese mismo precio, la orden y la factura cuadran perfecto: no salta nada. Director IA igual te avisa, porque además mira contra la lista. Y contra la lista que se pactó —si el proveedor te está respetando la anterior, el sistema lo sabe y no te grita en falso.

05

Preguntale a tu negocio en castellano

"¿Cuánto vendí este mes comparado con el anterior?", "¿Cuánto me deben y cuánto está vencido?", "Margen por categoría". Escribís la pregunta como se la harías a tu contador y te contesta con los números, la explicación y, cuando sirve, un gráfico. Podés repreguntar sobre lo anterior y guardarte las consultas que más usás.

Y son dos cosas distintas: el Analista lee tus datos y te dice qué está pasando en el negocio. Tino lee el manual y le explica a tu empleado nuevo cómo se hace una nota de crédito, a las nueve de la noche, sin llamarte a vos.

06

La factura del proveedor se carga con una foto

Le sacás una foto o subís el PDF. Del código QR de ARCA salen los datos fiscales exactos —tipo, número, fecha, total, CAE, y de qué proveedor es por el CUIT—, así que eso no se escribe ni se equivoca. Los renglones los lee del comprobante y te los muestra para revisar antes de confirmar.

Lo mejor viene después: aprende los códigos de ese proveedor. La segunda factura entra sola, y la tercera también.

Pantalla de alerta de costo de reposición de Director IA, mostrando cuatro artículos que se venden por debajo del margen mínimo
Acá el sistema encontró cuatro artículos que se están vendiendo con menos margen del que definiste — uno de ellos, al costo. Muestra a cuánto lo vendés, cuánto cuesta reponerlo hoy y cuánto debería valer.
Comparación de precios entre proveedores en Director IA, con el ahorro porcentual por artículo
El mismo artículo, con dos proveedores. Comprarle al más conveniente ahorra un 33% — y el sistema lo calcula neto de bonificaciones y sin IVA, que es la única forma de comparar de verdad.

Si vendés en cuotas, esto solo ya justifica el sistema

La venta no termina cuando facturás

Termina cuando cobrás. Y entre una cosa y la otra es donde se pierde la plata de los comercios que financian.

07

Te dice a quién reclamarle hoy, y te escribe el mensaje

No es un listado de deudores: es un tablero de trabajo. Definís tus tramos de mora —cuántos días, con qué tono, cada cuánto insistir— y el sistema arma la lista del día con el mensaje ya redactado para mandar por WhatsApp, mail o carta impresa.

Cada llamado queda en la bitácora. Si el cliente promete pagar, cargás el compromiso y después ves si lo cumplió. Y si con alguno acordaste no reclamarle, lo excluís de los avisos sin que desaparezca de la deuda — se apaga el reclamo, no el seguimiento.

08

Financiés vos o financie otro, la plata está controlada

Si financiás vos: cada cliente tiene su legajo con un límite que funciona como una tarjeta —se consume al comprar y se recupera al pagar cuotas—, con aprobación por permiso aparte, pagarés que salen impresos listos para firmar, refinanciación y derivación a Legales si hace falta.

Si financia una entidad o una mutual: el que te debe ya no es el cliente, es la entidad. El sistema lleva ese saldo aparte y, cuando te rinde, cargás el lote con su comisión y sus retenciones y te acredita el neto. Sabés siempre cuánto te tienen que rendir, que es la plata que más seguido se pierde de vista.

Radar de oportunidades de Director IA: a qué cliente contactar, por qué y qué ofrecerle
El sistema mira lo que cada cliente compró y cuándo, y arma la lista de a quién llamar: «compró un aire portátil hace 21 meses — ofrecer reposición». Son 503 oportunidades que ya estaban en tu base y nadie iba a buscar a mano.

Y algo que se nota recién a los seis meses

Que los números cierren no debería ser un acto de fe

En un comercio con varias sucursales y varias manos cargando, el problema no es el error: es enterarte tres meses después. Director IA está armado para que cada número aparezca en dos lugares y los dos tengan que coincidir.

El sistema se controla a sí mismo

Lo que dice el informe de ventas tiene que dar lo mismo que el subdiario de IVA; lo que dice la caja, lo mismo que la contabilidad. Esos cruces están escritos como pruebas automáticas que corren con cada cambio del sistema.

El banco, conciliado sin sufrir

Subís el archivo del homebanking y el sistema te propone solo qué movimiento va con qué línea. Una comisión que el banco te cobró y vos no tenías registrada se clasifica y se concilia en un paso. Y cuando el mes cierra conciliado, queda con la foto de ese cierre y protegido.

Cada uno ve lo que tiene que ver

Doble factor de autenticación —obligatorio para los administradores— y permisos función por función: sin acceso, solo lectura, o lectura y escritura. Y nada se borra nunca: todo se da de baja y queda el historial de quién hizo qué.

Nadie regala margen sin que se sepa

Cada rol tiene su tope de descuento, y podés poner topes por artículo o marca. Si el vendedor se pasa, el campo se pone en rojo y aparece la llave de supervisor: un encargado autoriza en el momento con su usuario, y queda registrado quién fue.

Analista IA de Director IA respondiendo en lenguaje natural sobre el margen por categoría
Le preguntás en castellano y contesta con tus números: qué categoría deja más margen, cuál se quedó atrás y qué conviene revisar. Sin armar un reporte y sin saber consultar una base de datos.

Y esto es lo que hace que todo lo anterior siga creciendo

El sistema que ves hoy no es el que vas a usar en seis meses

En un sistema de gestión, esa frase suele ser una amenaza: cambiar significa romper, y por eso los ERP tradicionales se mueven despacio y con miedo. Acá es al revés, y conviene explicar por qué, porque no es magia.

Se construye conversando

La plataforma de desarrollo de ProyectoSoftware está armada sobre inteligencia artificial de Anthropic: lo que se describe en castellano se convierte en sistema funcionando, en una fracción del tiempo que llevaba antes. Un pedido que en un ERP tradicional entra en "la lista para la próxima versión" acá puede estar resuelto en días. Qué se construye y cómo, lo sigue decidiendo una persona.

Nada sale sin pasar por la red

Cada cambio corre contra cientos de pruebas automáticas y contra los cuadres de los que hablábamos recién: que el informe de ventas dé lo mismo que el subdiario de IVA, que la caja dé lo mismo que la contabilidad. Si algo no cierra, no sale. Ir rápido sin esto sería una irresponsabilidad; con esto, es una ventaja.

Tu sistema no es el laboratorio

Todo se construye y se prueba en un servidor de desarrollo, aparte. Recién cuando está aprobado pasa al de producción, que es donde trabajás vos, y cada versión queda guardada y versionada en la nube. Se puede volver atrás en cualquier momento.

Qué significa esto para vos: cuando ARCA cambia una resolución, cuando tu rubro necesita algo que el sistema todavía no hace, o cuando se te ocurre una mejora en una reunión — la respuesta casi nunca es "no se puede" ni "está para el año que viene". Buena parte de lo que hoy tiene Director IA salió exactamente así: de un comerciante diciendo "esto me haría falta".

Y además

Lo que un comercio con sucursales necesita todos los días

Sin plugins, sin módulos de terceros, sin dos sistemas que hay que hacer hablar.

Cada PC sabe dónde está

Sucursal, punto de venta y depósito se configuran una vez por equipo. El vendedor no elige nada, y no se equivoca.

Caja por turno, con arqueo

Cada cajero abre y cierra su turno. Al cerrar, el sistema compara lo registrado contra lo declarado y el sobrante o faltante queda asentado.

La plata que te debe la tarjeta

Vendiste con tarjeta y todavía no cobraste. El sistema lleva el saldo con cada procesador, y al cargar la liquidación descuenta comisiones y retenciones y acredita el neto en el banco.

Panel de gestión que compara

Ventas, margen, cobranzas, tesorería, compras y stock del período, siempre contra el período anterior. Por sucursal, vendedor, medio de pago y categoría.

Promociones bancarias

Cargás las cuotas y los reintegros del banco y se muestran donde el cliente decide. Nunca tocan el total de la factura: el reintegro lo paga el banco.

Un vendedor que atiende la tienda de noche

En tu tienda online, el cliente escribe lo que necesita como se lo diría a un vendedor —"un aire frío/calor para un ambiente de 7×3 con bajo consumo"— y el asistente entiende, le muestra los productos del catálogo que encajan y le explica la diferencia entre dos usando las fichas técnicas.

Tienda online que no te descontrola

El catálogo online es el mismo maestro: no hay dos sistemas que sincronizar. Cada pedido de la web entra a una bandeja y vos lo aprobás o lo rechazás antes de que siga.

Tino le enseña a tu gente

El empleado nuevo le pregunta al asistente cómo se hace una nota de crédito, un domingo, y no te llama a vos. Lee el manual del sistema y contesta con el paso a paso.

Ninguna consulta se pierde

El CRM anota al que preguntó y no compró, sigue cada negocio por etapas y te avisa a quién contactar. Cada vendedor ve lo suyo; el encargado ve todo.

El circuito completo, no solo la factura

Presupuesto, seña, pedido de cliente, remito y prefactura, cada uno con su estado y enlazado con el siguiente. Sabés en qué punto quedó cada operación sin preguntarle a nadie.

Abonos mensuales facturados en bloque

Si cobrás servicios de abono, cargás los contratos una vez y facturás todo el mes de una, con ajuste automático por IPC.

Cuando algo sale mal, te dice cómo arreglarlo

Nada de "error inesperado". Qué pasó, por qué pasó, qué hacer, y un botón que te abre la pantalla donde se arregla — sin perder lo que estabas cargando.

Panel principal de Director IA con los indicadores del mes, el embudo de ventas y los accesos directos
La primera pantalla al entrar: ventas y margen del mes, cuánto hay para cobrar y cuánto está vencido, caja y bancos, y qué falta en stock. De todas las sucursales, sin pedirle un informe a nadie.

Pagás lo que usás, y nada más

El sistema está armado por módulos. Arrancás con lo que necesitás hoy —el núcleo de facturación, stock, compras, caja y cobranza siempre viene incluido— y sumás CRM, tienda online, contabilidad, conciliación bancaria o el Analista IA cuando te hagan falta. Se agregan y se sacan cuando quieras, y el abono se ajusta. Los módulos que no tenés igual se ven en el menú, con candado: sabés que existen y los activás el día que los necesites.

Soporte 7 × 24, en serio

Tu comercio no cierra los domingos ni a las nueve de la noche. El soporte tampoco. El primer nivel lo atiende Tino, adentro del sistema: conoce cada pantalla y cada cálculo, responde en el momento y no tiene horario ni límite de consultas.

Lo que Tino no resuelve pasa a la mesa de soporte, que trabaja por mail con su propio canal y escala a una persona cuando hace falta. Y como el sistema, cuando te frena, te dice qué pasó, por qué y dónde se arregla, la mayoría de las veces el problema se resuelve antes de que tengas que escribirle a nadie.

Media hora y lo ves con tus números

No es una presentación. Traé una lista de precios de un proveedor tuyo y una factura de compra, y te mostramos en vivo qué encuentra el sistema en tu propio negocio.

Elegís el día y la hora que te queden cómodos. Sin compromiso y sin instalar nada.

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